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María del Mar Tercero

Psicología, Creatividad y Desarrollo Personal

Hola soy tu síntoma

SINTOMAS

Aunque poco conocido aún, este enfoque del síntoma encierra todo un cambio de paradigma que es importante comunicar y dar a conocer.

Ya la Psicología de la Gestalt (que no sólo terapia gestáltica) habló sobre ello pero, por circunstancias muy particulares, la Gestalt no se difundió adecuadamente  y esta nueva perspectiva no llegó a conocerse suficientemente. Otras escuelas de corte humanista también participaban de esta misma opinión sobre la no alienación del síntoma y de su integración pero, muchos de los grandes estudiosos del tema tuvieron que emigrar a Estados Unidos por motivos de seguridad a raíz de la segunda guerra mundial y su punto de vista tampoco fue lo suficientemente conocido como para incidir en un cambio de conciencia social…

Más adelante, Bert Hellingert, formado en muchos de los enfoques humanistas de la época, creó lo que se conoce como Constelaciones Familiares. Desde el punto de vista de las Constelaciones familiares, el síntoma e incluso la enfermedad, tienen un sentido.

La Bioneuroemoción habla con expresiones como “tomar consciencia del síntoma o de la enfermedad” pero, no podemos olvidar que este “nuevo punto de vista” ya se gestaba en la raíz de las escuelas humanistas en psicoterapia…

Aclarado esto, os dejo un escrito que puede resultar muy útil para entender por qué y para qué aparece el tan temido síntoma. No distinguiré entre síntoma físico o síntoma emocional porque, como puede comprenderse tras leer dicho texto, desde esta perspectiva integradora, esa distinción ya carece de sentido.

El texto ha sido extraído de enbuenasmanos.com. El/a autor@ parece ser desconocid@ pero puedo asegurar que mi experiencia en consulta avala lo que ahí se expone.

Espero que os aporte.

Un abrazo!

María del Mar Tercero.

Psicóloga

HOLA SOY TU SÍNTOMA.

Hola, tengo muchos nombres: dolor de rodilla, grano, dolor de estómago, reumatismo, asma, mucosidad, gripe, dolor de espalda, ciática, cáncer, depresión, migraña, tos, gripe, dolor de garganta, insuficiencia renal, diabetes, hemorroides, y la lista sigue y sigue. Me he ofrecido como voluntario para el peor trabajo posible: ser el portador de noticias poco gratas para ti.

Tú no me comprendes, nadie me comprende. Tú piensas que quiero fastidiarte, echar a perder tus planes de vida, todos piensan que quiero entorpecerles, hacerles daño o limitarles. Y no, eso sería un completo disparate. Yo, el síntoma, simplemente intento hablarte en un lenguaje que comprendas. Que entiendas.

A ver, dime algo, ¿tú irías a negociar con terroristas, tocando a su puerta con una flor en la mano y una camiseta con el símbolo de “paz” impreso en la espalda? ¿No verdad?.

Entonces, por qué no comprendes que yo, el síntoma, no puedo ser “sutil” y “suavecito” cuando debo darte el mensaje. Me golpeas, me odias, con todo el mundo te quejas de mi, de mi presencia en tu cuerpo, pero no te tomas ni un segundo en razonar y tratar de comprender el motivo de mi presencia en tu cuerpo.

Sólo te escucho decirme: “Cállate”, “vete”, “te odio”, “maldita la hora en que apareciste”, y mil frases que me hacen impotente para hacerte comprender. Pero yo debo mantenerme firme y constante, porque debo hacerte entender el mensaje.

¿Qué haces tú? Me mandas a dormir con medicinas. Me mandas callar con tranquilizantes, me suplicas desaparecer con antiinflamatorios, me quieres borrar con quimioterapias. Intentas día a día, taparme, sellarme, callarme. Y me sorprende ver que a veces, hasta prefieres consultar brujas y adivinos para que de forma “mágica” yo me vaya de tu cuerpo.

Y yo, cuando mi única intención es darte un mensaje, soy totalmente ignorado.

Imagínate que soy esa alarma con sirena en el Titanic, esa que intenta de mil formas decirte que de frente hay un Iceberg con el que vas chocar y hundirte. Sueno y sueno por horas, por días, por semanas, por meses, por años, intentando salvar tu vida, y tú te quejas porque no te dejo dormir, porque no te dejo caminar, porque no te dejo trabajar, pero sigues sin escucharme…
¿Vas comprendiendo??

Para ti, yo el síntoma, soy “La Enfermedad”.
Qué cosa más absurda. No confundas las cosas.
Y vas al médico, y pagas por docenas de consultas médicas.
Gastas dinero que no tienes en medicamento tras medicamento. Y sólo para callarme.

Yo no soy la enfermedad, soy el síntoma.
¿Por qué me callas, cuando soy la única alarma que está intentando salvarte?

Tu eres la enfermedad
La enfermedad, “eres tú”, “es tu estilo de vida”, “son tus emociones contenidas”, eso sí es la enfermedad. Y ningún médico aquí en el planeta tierra, sabe cómo combatir enfermedades. Lo único que hacen es combatirme, combatir el síntoma, callarme, silenciarme, desaparecerme, ponerme un maquillaje invisible para que tú no me veas.

Y sí, está bien si ahora que lees esto, te sientes un poco molesto sí. Esto debe ser algo como un “golpazo a tu inteligencia”. Está bien si por ahora te sientes un poco molesto o frustrado. Pero yo puedo manejar tus procesos bastante bien y los entiendo. De hecho, es parte de mi trabajo, no te preocupes. La buena noticia es que depende de ti no necesitarme más. Depende totalmente de ti, analizar lo que trato de decirte, lo que trato de prevenir.

Cuando yo, “el síntoma”, aparezco en tu vida, no es para saludarte, no, es para avisarte que una emoción que contuviste dentro de tu cuerpo, debe ser analizada y resuelta para no enfermarte. Deberías darte la oportunidad de preguntarte a ti mismo: “por qué apareció este síntoma en mi vida”, “Qué querrá decirme”?. ¿Por qué está apareciendo este síntoma ahora?.
¿Qué debo cambiar en mí para ya no necesitar de este síntoma?.

Si dejas este trabajo de investigación, sólo a tu mente, la respuesta no te llevará más allá de lo que has hecho años atrás. Debes consultar también con tu inconsciente, con tu corazón, con tus emociones.

Por favor, cuando yo aparezca en tu cuerpo, antes de correr al doctor para que me duerma, analiza lo que trato de decirte, de verdad que por una vez en la vida, me gustaría ser reconocido por mi trabajo, por mi excelente trabajo, cuanto más rápido hagas conciencia del por qué de mi aparición en tu cuerpo, más rápido me iré.

Poco a poco descubrirás, que entre mejor investigador seas, menos veces vendré a visitarte. Y te aseguro que llegará el día en que no me vuelvas a ver ni a sentir. Al mismo tiempo que logres ese equilibrio y perfección como “analizador” de tu vida, tus emociones, tus reacciones, tu coherencia, te garantizo que jamás volverás a consultar a un médico ni a comprar medicinas.

Por favor, déjame sin trabajo.
¿O piensas de verdad que yo disfruto lo que hago?
Te invito a que reflexiones, cada que me veas aparecer, el motivo de mi visita.
Te invito, a que dejes de presumir de mí con tus amigos y familia como si yo fuera un trofeo.

Estoy harto de que digas:
“Ay pues yo sigo con mi diabetes, ya ves que soy diabético”.
“Ay pues ya no aguanto el dolor en mis rodillas, ya no puedo caminar”.
“Siempre yo con mi migrañas”.
Me presumes como si yo fuera un tesoro del cual no piensas desprenderte jamás.

Mi trabajo es vergonzoso. Y te debería dar vergüenza presumir de mí ante los demás. Cada vez que me presumes, realmente estás diciendo: “Miren que débil soy, no soy capaz de analizar ni comprender mi propio cuerpo y mis propias emociones, no vivo en coherencia, mírenme, mírenme!”.

Por favor, haz conciencia, reflexiona y actúa.
Cuanto mas pronto lo hagas, más rápido me iré de tu vida!

Atte, El síntoma.

(Extraído de http://www.enbuenasmanos.com)

 

 

 

 

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DUDA, CAMBIA TU PUNTO DE VISTA Y CRECE. SÓLO ASÍ PODRÁS VOLAR!

Aprender a ver los asuntos desde diferentes puntos de vista es cultivar la propia salud.
Este es uno de los objetivos fundamentales del desarrollo personal y del proceso psicoterapéutico.
Esta flexibilidad en el cambio de perspectiva no debe ser impuesto desde fuera, sino descubierto desde dentro.
El profesional sólo debe guiar en este proceso de Darse Cuenta y no convencer de su propio criterio…
Si estás pasando por un momento difícil y no logras reconocerte, si tienes miedo de no volver a ser la misma persona que eras porque te sientes insegur@ y dudas de todo, quiero decirte que la duda sobre quiénes somos nos ayuda a crecer y extendernos porque sólo dejando de ser como creemos que somos, podemos tener la oportunidad de ser y hacer aquello que creíamos imposible.

Es duro darme cuenta de que también soy débil, cuesta reconocer que estoy sumid@ en una gran tristeza pero, mucho más cruel es dedicar toda una vida al autoengaño y seguir viviendo en la limitación de una confortable incomodidad.

La duda ante todo lo que crees que es cierto deshace los propios límites y convierte en posible “la imposibilidad”…

María del Mar Tercero. Psicóloga.
punto de vista

APRENDE A CANALIZAR TU ENERGÍA CREATIVA

aprende-a-canalizar-tu-energia-creativaTe habrás encontrado en muchas situaciones en las que has deseado pensar menos…

Desde pequeños, nos enseñan a utilizar nuestra cabeza para encontrar solución a cualquier cosa, sin embargo nuestra creatividad surge desde nuestra intuición o escucha corporal. Sólo cuando escuchamos nuestro cuerpo, estamos centrados. Cuando nos entretenemos demasiado en nuestro ruido mental, deja de existir un equilibrio en la interacción cuerpo-mente y nos descentramos. Es entonces cuando surgen los síntomas…

Todos somos seres creativos y necesitamos escucharnos para crear. Si no lo hacemos, nos estancamos y podemos llegar a enfermar.
Te propongo que te escuches, descubras tus dones y los compartas.
Hay un dicho que reza:
“Cuando no compartimos nuestros dones, se vuelven contra nosotros…”
Escúchate diariamente. ¿Cómo?
Simplemente, observando tu respiración y tu cuerpo durante un tiempo.
De esta manera, estarás más centrad@ y tu energía creativa surgirá desde tu centro como la base de tu Vida y de tu felicidad.

Maria del Mar Tercero
Psicóloga

IR AL PSICÓLOGO NO TE CONVIERTE EN UN INCOMPETENTE…

Es difícil dar el paso. Lo sé.
En más de una ocasión, me he encontrado con personas que saben que necesitan y desean el servicio de un profesional de la Psicoterapia pero, no se atreven a dar el paso. Y es que, no es nada fácil elegir a un buen profesional, sea del área que sea. Y parece que, cuando se trata de resolver asuntos relacionados con la percepción que tenemos de nuestra vida o con el manejo de nuestros pensamientos y emociones, es menos fácil aún.

¿Por qué nos ocurre esto…?

A medida que crecemos, aprendemos muchas cosas. Algunas nos las enseñan y otras no.
Aprendemos a alimentarnos, y a vestirnos solos, a leer y a escribir, a relacionarnos y muchas otras cosas más, sin embargo, hay habilidades fundamentales que nadie nos enseña. Nadie nos instruye para saber amarnos a nosotr@s mism@s, para ser personas autodependientes o para saber qué hacer ante una crisis personal. Podemos aprenderlo pero, lo cierto es que nadie nos enseña estas cosas, algo tan sumamente importante para poder seguir conservando aquella felicidad con la que tod@s nacemos…

Si esto es así, es fácil pensar que necesitemos ayuda en muchas ocasiones pero que, en lugar de querer aprender mediante la guía y el servicio de un buen profesional, cometamos el error de autoexigirnos el tener que saber estas cosas y no ver “normal” el ir al psicólogo.
Pero, lo cierto es que un profesional de la psicoterapia que se precie de serlo, ha aprendido a trabajar este tipo de aspectos en su vida, se ha sometido al mismo tipo de terapia que ofrece y ofrece aquello que sabe que al él/ella le ha servido para aprender a amarse, para ser autodependiente o para trabajar cualquier tipo de asunto a nivel emocional o cognitivo.
Además de esto, no hay que olvidar que la Psicología es una disciplina científica y que, día a día, muchos profesionales siguen investigando para que te podamos ofrecer las técnicas y métodos más avanzados y ponerlos a tu disposición.

Así que, piensa que, de la misma manera que no te preocupa el no saber cómo autopracticarte una endodoncia o cualquier tipo de cirugía, no debe de preocuparte el no saber cómo manejarte ante cualquier síntoma que indique que estás sufriendo emocionalmente. Simplemente, haz lo mismo que harías en otros casos, confía en un buen profesional y ve psicólogo.

María del Mar Tercero
Psicóloga

                                               .venda

¿Qué hacer cuando las cosas no salen como deseo…?

aceptar desafíos
Los seres humanos poseemos una gran capacidad: la capacidad de crear. Esta energía creativa, a veces, nos aporta grandes ventajas y, otras muchas, nos juega malas pasadas… Al ser creativos,imaginamos lo que no hay como si realmente existiese. De esta manera, imaginamos cómo “deberían” ser las cosas (cómo deberíamos ser, cómo deberían ser los demás y cómo debería ser nuestra vida). Por otra parte, vivimos en una época y en una cultura que nos enseña a buscar el placer inmediato. Así, cuando perseguimos cualquier objetivo o luchamos por cualquier sueño, creemos que:
1. debe ocurrir tal y cómo he planificado.
2. debe suceder rápidamente.
Nos somos conscientes de que la realización de cualquier sueño es, simplemente, una mera excusa para poder recorrer el camino que nos enriquecerá como personas. Este camino estará plagado de aventuras y recovecos, la mayor parte de las veces, poco entendidos a los que solemos llamar obstáculos…
Quiero que reflexiones sobre algo: si la vida es creativa y todo lo que ocurre, en última instancia es interpretado por nosotros, somos precisamente nosotros los que tenemos el poder de darle sentido a las cosas porque, como bien dice el I Ching o Libro de las Mutaciones: “Las cosas sólo son cosas. No son ni buenas ni malas. Son objetos y son objetivas.” y yo agrego que somos nosotros, los sujetos, los que damos sentido a estas “cosas” y, por lo tanto, sólo en nosotros reside el poder para darle el sentido último a lo que nos sucede y seguir teniendo motivación y fuerzas para continuar creando ese camino que nos conducirá a donde nos hemos propuesto…
María del Mar Tercero.
Psicóloga.

¿Quién escribe tu “destino”…?

Cuando observamos que un hecho se repite en nuestra vida, hemos de ser conscientes de hasta qué punto se trata de un patrón de conducta motivado por la manera que tenemos de ver el mundo, a los demás, a nosotros mismos y nuestra propia existencia.
Revisar esto, supone analizar diferentes dimensiones de nuestra vida, relacionadas con nuestros deseos, nuestras creencias. las decisiones que tomamos y  los propios intereses.
No se trata de una labor fácil, sino de un trabajo complejo que requiere un tiempo mínimo y un máximo esfuerzo pues, supone trabajar con nuestras vivencias presentes y con el significado que les hemos dado a lo largo de nuestra existencia, por una parte, y la revisión de los significados otorgados a las circunstancias, experiencias y personas significativas de nuestra vida, por otra.
Para realizar este trabajo, necesitamos motivación, coraje, paciencia, deseo de cambio y sobre todo y en primer lugar, la aceptación de la propia responsabilidad sobre nuestra salud y nuestra vida.
Se trata, en definitiva, de re-significar (dar un significado diferente) nuestro pasado, plantearnos la base de nuestras creencias (desde las más simples a las más profundas) y ser conscientes de los valores desde los que partimos y mediante los que decidimos sobre cualquier asunto en nuestra vida.
Es muy importante, entonces, el reconocer la propia responsabilidad sobre nuestro “destino” y el permitirnos descubrir nuestras capacidades y, cómo esto depende de la verdadera voluntad de querer asumir la dirección de nuestras circunstancias, iniciando los cambios necesarios, descubriendo los propios recursos y desarrollando habilidades o renunciando a quienes creemos que somos. Esto nos conducirá, irremediablemente a poder decidir sobre lo que queremos y sabemos que podemos llegar a ser.
María del Mar Tercero.
Psicóloga.

¿Qué hacer cuando lo que se quiere y lo que se debe no es lo mismo…?

Lo que se quiere, proviene del cuerpo. Lo que se debe, proviene de la mente. Nuestro cuerpo es más antiguo y sabio que nuestra mente. El cuerpo siempre es portador de lo que sentimos y de lo que nuestra intuición nos dice que es bueno para nosotr@s. Hay experiencias que no podemos percibir con nuestra mente y debemos estar centrad@s y en contacto con nuestro cuerpo para poder llegar a ellas. Entre estas experiencias están la Creatividad, el Amor e incluso la sensación de percibir a Dios o lo que llamamos Fe…
Opino que nuestro cuerpo es el que sabe lo que es mejor para nosotr@s y por lo tanto, es mejor decidirnos por lo que nuestro cuerpo quiere…
Ahora bien, para saber hacer esto, debemos estar bien entrenad@s en distinguir qué proviene de nuestra mente y qué proviene de nuestro cuerpo. Y para ello, debemos ser muy conscientes de nuestras experiencias corporales y ser capaces de eliminar nuestro ruido mental.

María del Mar Tercero.

Psicóloga

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¿Qué sentido tienen en mi vida las experiencias que no me gustan…?

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Cada aspecto que nos irrita del otr@ es, en definitiva, una pista, una puerta, un mensaje…

Pregunta: _ ¿Cómo descifrar? ¿Cómo entender este mensaje…?
Respuesta: _ En función de nuestra determinación, de nuestra propuesta interior. Sólo así, todo cobra significado… No olvides, entonces, tu propósito en la vida…

Hace muchos años, viví una experiencia que me hizo reflexionar y, tras esto, escribí una historia sobre ella…

Paseando por el Parque de María luisa, en Sevilla, un señor se me acercó para pedirme comida y algo de ropa. Le dije que no vivía muy lejos de allí pero, que tardaría un poco en darle lo que me había pedido pues, debía ir hasta casa, buscar las cosas y regresar, y todo esto lo haría caminando. De modo que, así lo hice… Cuando regresé al parque, busqué a aquel señor pero, ya no estaba… Entonces, reflexioné: ¿Cuántas veces olvidamos nuestro propósito, nuestros sueños, nuestra fe…? Nada tiene sentido si olvidamos aquello que sabemos que es lo más importante.
Nuestra determinación le da sentido a todo. Por lo tanto, depende de nosotros: de nuestra ceguera o de nuestra luz, de nuestro recordar y no olvidar qué perseguimos, o de nuestra falta del recuerdo de nuestro propósito… Nosotros elegimos.
Si, por ejemplo, en un momento determinado, eres consciente de tu falta de confianza y quisieras confiar más en la vida o en los demás, seguramente, te encuentres con un espejo, con alguien que te irrite por este mismo motivo que detestas en ti, o quizá, te encuentres con quien confía tanto en la vida que llega a sacarte de tus casillas…
Sea como sea, lo que intento decirte es que, no te dejes llevar por lo superficial. No le des más importancia al medio que al objetivo, o al ejercicio que a la lección… ¡Encuentra el significado!
¿Cómo…?
Recuerda quién eres, qué quieres y hacia dónde te diriges… Sólo así hallarás “el paraqué”, el sentido último de la experiencia y, aunque duela, evitarás cronificar el dolor y convertirlo en sufrimiento.
En palabras de Viktor Frankl (otro gran genio como Carl Jung):
S = D – P, o lo que se traduce en:
“Sufrimiento es igual a Desesperanza sin (menos) Propósito en la Vida…

Determina qué deseas, trabaja por tus sueños y recuerda siempre que has venido a aprender y,sobre todo, a ser feliz…

María del Mar Tercero

 

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